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    Extranjeros sin control, agravan inseguridad

    Cuernavaca, Mor.
    A 23 de julio del 2018

    Comunicado con respecto a los agiotistas extranjeros y la necesidad de controles migratorios.

    En los últimos días, la prensa ha reportado de manera alarmista, el surgimiento de “Autodefensas” en el Estado de Morelos.

    En este sentido, a petición de una ciudadanía preocupada por las notorias omisiones en los reportes de prensa, queremos precisar lo siguiente.

    Las guardias comunitarias constituyen un fenómeno social propiciado por la inacción de la autoridad y la ausencia de leyes efectivas para hacer frente al problema de la inseguridad, agravado ahora por la presencia de agiotistas extranjeros en México.

    Como detonante de la situación, a partir del 1 de mayo del 2010, el gobierno de Felipe Calderón concedió la entrada automática a territorio mexicano a cualquier extranjero que presente una visa estadounidense, sin necesidad de tramitar una visa mexicana.

    Para efectos prácticos, esta medida no solo convierte a nuestro país en una extensión del territorio de los Estados Unidos de América, sino que también ha propiciado un incremento en manifestaciones delictivas como la extorsión a comercios, el tráfico de información personal, el robo de vehículos y la clonación de tarjetas bancarias, entre otras.

    Rechazamos toda forma de violencia y justicia por propia mano. Sin embargo, la adopción de controles fronterizos y el establecimiento de visados obligatorios para personas provenientes de ciertas áreas de Sudamérica, son una medida necesaria para restaurar nuestra soberanía migratoria.

    Ya desde el año 2016, una oleada masiva de extranjeros estaba causando estragos en nuestras fronteras. En aquel tiempo, el Frente Nacionalista de México advirtió a la ciudadanía sobre los riesgos que implica el carecer de una política migratoria verdaderamente sustentada en el interés nacional. Los resultados están a la vista de todos.

    El estancamiento económico que enfrenta Morelos, a pesar de su gran riqueza turística y humana, es inaceptable. Por eso hacemos un llamado a la prensa para que no se difunda una imagen inadecuada de nuestras comunidades.

    Defender el turismo y el comercio es esencial. Por ello, esperamos que el próximo gobierno, respaldado desde ahora por un amplio apoyo de la ciudadanía, otorgue al tema migratorio la importancia que requiere un asunto de seguridad nacional.

    Nuestro movimiento avala la participación democrática y la concientización social como los caminos adecuados para la construcción de un México para los mexicanos.

     

    “POR EL BIEN DEL PUEBLO, CONTROLES MIGRATORIOS”

    Coordinación Nacional

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    Contáctanos

    Unirse al Frente Nacionalista es conformar una minoría idealista, capaz de construir una auténtica alternativa de transformación nacional. Deja tu mensaje y haz patria con nosotros.

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    ¿Quiénes Somos?

    El Frente Nacionalista de México “Siglo XXI” es un movimiento amplio que promueve la instauración de un orden nuevo y distinto, sustentado en nuestros orígenes guerreros y conquistadores.

    A diferencia de los partidos del gobierno, los nacionalistas no luchamos por una clase social o un grupo en particular, sino por la liberación nacional, pues resulta inaceptable que una minoría ajena al pueblo mexicano, se haya hecho del control de los medios de comunicación, el sector salud, la industria farmacéutica, la vivienda y todas aquellas industrias esenciales para la vida nacional.

    Nuestro socialismo, mas que un dogma o una ideología, representa para nosotros la dignificación del trabajo productivo. Por ende, somos enemigos de la usura y del sistema capitalista, cuyas estructuras de dominación limitan la creatividad de las personas, obstaculizan la libertad económica e impiden la superación personal y el bienestar colectivo.

    Para los nacionalistas, México es una nación con vocación de imperio, con recursos humanos y materiales suficientes para desarrollarse sin dependencia hacia el exterior. Sin embargo, nada de esto será posible si no emana de entre nosotros un HOMBRE NUEVO, es decir, hombres y mujeres renovados, que en su actuar cotidiano contribuyan al restablecimiento de la grandeza nacional.

    En este sentido, reconciliar a la nación con el México indígena, es una tarea esencial si queremos superar los complejos y malos hábitos que nos han impedido prosperar, restaurando el orgullo nacional e integrando comunidades, en vez de segregarlas.

    México no debe seguir hundido en la podredumbre moral y económica. Este es el momento para demostrar al mundo que el águila mexicana puede volver a levantar su vuelo en señal de victoria y recobrar su supremacía en la tierra del Anáhuac.

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    Preguntas y Respuestas

    Es el Frente Nacionalista de México “Siglo XXI” una organización neonazi?

    La palabra “nazi” fue empleada en un principio como un término despectivo. Así mismo, la palabra “neonazi” describe frecuentemente a pandilleros violentos y antisociales. Nosotros no tenemos vínculo alguno con estas modas urbanas. Ese “estereotipo” nada tiene que ver con el concepto de nacionalismo que promueve nuestra agrupación. Por tanto, no nos identificamos con esa palabra ni la usamos para describir a nuestro movimiento, ya que no avalamos ni defendemos ningún tipo de totalitarismo. Tampoco portamos imágenes o símbolos de movimientos extranjeros, pues somos una organización netamente autóctona y mexicanista.

    ¿Se consideran como una organización de extrema derecha?

    Mas que una visión de izquierda-derecha, los nacionalistas vemos la política desde una perspectiva poder-sociedad, pues tanto la izquierda como la derecha han fracasado rotundamente en sus gestiones al frente de los gobiernos. Además, ambas tienen su raíz en el materialismo, que valora al ser humano por los bienes que produce y no por el hecho de ser persona. No somos de ultraderecha porque no defendemos privilegios basados en criterios dinásticos, de clase o de grupo. Nosotros denunciamos constantemente la tremenda desigualdad social que se vive en México y estamos en contra de la opresión de los pobres.

    ¿Es el Frente Nacionalista de México “Siglo XXI” una agrupación conservadora?

    A los conservadores les interesa mantener y proteger el orden social existente. A nosotros no nos interesa para nada preservar el actual estado de las cosas. De hecho luchamos por el desmantelamiento del cruel sistema capitalista que nos oprime. Mención a parte merece el Partido Conservador del Siglo XIX, que representó la causa de la mexicanidad frente al cosmopolitanismo de los liberales, que veían a los Estados Unidos de América como el modelo a seguir. El frente aspira a un modelo de país acorde a nuestra cultura, tradición y realidad histórica, lo cual no implica conservadurismo ni clericalismo.

    ¿Es el Frente Nacionalista de México “Siglo XXI” un movimiento fascista?

    El fascismo fue un gran movimiento político europeo que reivindicó al idealismo por encima del materialismo y rescató el concepto de Estado frente a los ataques del liberalismo. Este fascismo nada tiene que ver con las dictaduras sudamericanas de Videla o Pinochet (entre otras), que en la práctica solo fueron gobiernos militares autoritarios y reaccionarios, impuestos por Estados Unidos para salvaguardar un sistema capitalista neoliberal e internacionalista. Sobra decir, que nosotros no avalamos ni promovemos un gobierno de esa clase.

    NUESTRA VISIÓN SOBRE POLÍTICA Y GOBIERNO

    ¿Es el Frente Nacionalista de México “Siglo XXI” un partido político? ¿Pretenden convertirse en partido?

    No somos un partido político registrado ante el INE. Para registrar un partido se requieren miles de afiliados, con una estructura jurídica y organizativa que cuesta millones de pesos construir. No excluimos la posibilidad de registrar candidatos en elecciones si se dan las condiciones propicias para ello. Sin embargo, esa no es nuestra prioridad porque la salvación de la patria es labor de todo el pueblo y no depende exclusivamente de un partido o un candidato. El frente es pluripartidista. Sin embargo, es una organización de cuadros, líderes y disciplina. Tenemos una cosmovisión que nos distingue de cualquier partido del mundo democrático.

    ¿Qué piensan acerca de la Democracia?

    El sistema democrático en México tiene muchas fallas, sobre todo porque los partidos políticos no representan verdaderamente el sentir del pueblo y se han convertido en organizaciones excluyentes. En la práctica, los partidos fungen mas como organizaciones empresariales o agencias de colocación que como movimientos ideológicos. Por tanto, el sistema actual, construido sobre el predominio de los intereses económicos sobre la política, no es auténticamente democrático. Los nacionalistas creemos que es necesario transformar, de manera total, las decadentes estructuras políticas y económicas del Estado mexicano, requisito indispensable para construir una auténtica democracia.

    ¿Cómo se financia al Frente Nacionalista de México “Siglo XXI”?

    Nuestras actividades culturales y políticas se financian con las contribuciones de nuestros militantes y simpatizantes. Así mismo, el frente canaliza recursos destinados a la ayuda social por medio de diversas fuentes lícitas. No tenemos ningún “patrocinio” político, pues tal cosa implicaría ceder en cuestiones de principios, doctrina y práctica política. Todo miembro del frente es libre de hacer política por su cuenta, siempre y cuando se encuadre dentro de nuestros principios e ideología, y lo haga de forma honesta, con vocación de servicio.

    ¿Son ustedes partidarios de una monarquía al estilo europeo?

    Nuestra organización defiende la legitimidad del ideal imperial mexicano pero no avala una monarquía al estilo europeo, la cual se ha convertido en sinónimo de opulencia y entreguismo. Más que una monarquía o una república, creemos en un orden político donde la función pública sea confiada a los mejores elementos de la nación. En cuanto a la monarquía mexicana, la realidad es que no existe en nuestro país un heredero al trono que sea reconocido por todos y que tenga arraigo suficiente, de modo que una república social, unitaria y decentralizada, es el camino mas adecuado para restaurar la grandeza imperial de la nación mexicana.

    ECONOMÍA Y POLÍTICA

    ¿Puede una persona ser socialista, y además oponerse al marxismo? ¿No se supone que el socialismo y el marxismo son lo mismo?

    El marxismo es una teoría filosófica, política y económica de enorme importancia histórica. Sin embargo, no es la única que existe. Antes de Marx hubo diversos teóricos del socialismo y en el mundo antiguo existieron civilizaciones forjadas bajo una premisa socialista. Sobra decir que nuestro movimiento nada tiene que ver con el marxismo. Sin embargo, el fracaso del socialismo soviético (el marxismo) no significa necesariamente el fin del ideal socialista. De hecho, el socialismo no es mas que la práctica política de la justicia social. Por tanto, todo gobierno que se precie de buscar la prosperidad de su pueblo, deberá implementar medidas de carácter socialista.

    ¿Cuál es la postura del socialismo mexicanista con respecto a la propiedad privada?

    El frente aboga por la construcción de un orden económico pluralista (ni estatista ni monopólico), sustentado en la economía de base popular. No pretendemos propagar ninguna revolución internacional ni nada por el estilo, sino únicamente liberar a la nación mexicana de sus opresores. Visualizamos a la propiedad privada como un instrumento para la creación de riqueza, el cual solamente es propicio si cumple su objetivo social o colectivo, pues de lo contrario estaríamos perpetuando la explotación y la miseria.

    ¿Qué hay de los grupos radicales que proponen la lucha armada para instaurar un régimen revolucionario en México?

    Los gobiernos modernos están tan bien armados, tan bien informados y tan consolidados en su poder, que una insurrección armada estaría destinada al fracaso. Además, cuando se usa la violencia para instalar un régimen, este solo puede ser mantenido por la violencia o la amenaza de violencia, por lo cual tal régimen será aborrecido por las mayorías. Por tanto, rechazamos las acciones imprudentes de un segmento dañado de la sociedad, que avala la violencia y el terrorismo. Los nacionalistas apelamos a la acción concertada del pueblo, bajo la dirección de una minoría idealista, como estrategia para transformar nuestro entorno para bien de todos.

    TEMAS CONTROVERTIDOS

    ¿Qué opinión tiene el Frente Nacionalista de México “Siglo XXI” sobre la legalización de las drogas?

    Las drogas condenan a los adictos a una vida de esclavitud y enajenación. Además, despojan a los jóvenes de todo espíritu idealista. Independientemente de lo que haga o deje de hacer Estados Unidos, creemos que es necesario sancionar duramente la venta y consumo de drogas en México. Por tanto, el deber del Estado mexicano no consiste en evitar que la droga llegue a los Estados Unidos (lo cual solo ha provocado violencia y destrucción en nuestro territorio) sino en impedir que los mexicanos la consuman. Un ejemplo válido es el de países como Singapur, Malasia y algunas naciones del mundo islámico, que han logrado preservar a sus pueblos del vicio y la destrucción moral mediante castigos duros a los adictos que rehusan rehabilitarse.

    ¿Promueve este movimiento el odio hacia los extranjeros?

    Nuestro movimiento no está en contra de los extranjeros ni se opone a otros pueblos. Simplemente creemos que México es la patria de los mexicanos y debe seguirlo siendo. Por tanto, demandamos respeto hacia nuestra nacionalidad y nuestra cultura. Creemos que todo ciudadano mexicano tiene la obligación de defender la mexicanidad. Por ello sostenemos que es un error de parte del Estado mexicano el otorgar derechos de ciudadanía a minorías que son mas leales a otras naciones que a la nuestra. También estamos en contra de que se otorguen cartas de naturalización a personas que la solicitan con un fin económico, laboral o deportivo.

    ¿Cual es la postura del frente con respecto a los homosexuales?

    El frente no avala ningún tipo de agresión, violencia ni discriminación contra los homosexuales. Tampoco creemos que el Estado deba intervenir en la vida íntima de los ciudadanos. Sin embargo, independientemente de que haya opiniones encontradas con respecto al reconocimiento jurídico de las uniones entre personas del mismo sexo, sostenemos que es impropio reconocerlas como matrimonios al no haber coherencia entre el término y su significado. Tampoco acepta el frente la transexualidad ni el “cambio de sexo”, pues el sexo masculino o femenino no procede de opiniones psicológicas subjetivas sino de los cromosomas, siendo un asunto biológico y que no es susceptible de modificarse.

    ¿Cuál es la actitud de su movimiento con respecto a las religiones?

    El frente no es un movimiento confesional ni busca enaltecer a una institución eclesiástica en particular. Sin embargo, valoramos el sentido místico, espiritual y metafísico de las religiones, ya que sus principios morales fomentan una convivencia social sana. Por ello, nuestra sociedad debe permanecer alerta frente a aquellas sectas que abusan de la libertad religiosa al utilizar la religión con fines de lucro, llevar a cabo prácticas sangrientas o engañar al pueblo mediante la charlatanería. Así mismo, es inaceptable que una minoría extranjera pretenda imponer la supremacía de su pueblo bajo la fachada de “confesión religiosa”.

    ¿Están a favor de la pena de muerte?

    El frente apoya la instauración de la pena de muerte en México. Lo hacemos porque existen crímenes que por su naturaleza tan grave y perjudicial no pueden castigarse de otra manera. Nuestro país no puede darse el lujo de mantener con vida a pedófilos, asesinos seriales, secuestradores, torturadores, etc. Es precisamente por el respeto a la dignidad de la persona humana que la pena de muerte es un mal menor necesario, pues hay criminales que debido a la naturaleza corrompida de su mente son imposibles de rehabilitar. Arrancarlos del contexto social y hacerles pagar con su vida el daño que causaron, es una forma congruente de otorgar consuelo a las víctimas y contribuir a la reducción del clima de inseguridad en que vivimos.

    IRREDENTISMO Y NACIONALIDAD

    Pretende su movimiento la re-anexión de Centroamérica a México?

    Desde los lejanos tiempos de la civilización maya, la expansión de los señoríos nahuas y el Virreinato de la Nueva España: Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua y Belice están culturalmente enlazados a la nación mexicana. Si bien es evidente la antipatía de muchos centroamericanos hacia México, ésta es consecuencia directa de la política de Washington en América Central, que ha sembrado discordia e incomprensión entre nuestros pueblos. En este sentido, levantamos la bandera iturbidista de la unidad plena entre nuestros países como opción para el desarrollo. Nos entristece e indigna el maltrato que sufren los migrantes centroamericanos dentro de México y creemos que la unión política es una alternativa viable para el futuro.

    ¿Qué piensa el Frente Nacionalista de México sobre el movimiento pro-inmigrante en Estados Unidos?

    Valoramos la conciencia social de las organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes. Sin embargo, no comulgamos con sus fines, pues exigen reformas encaminadas a conseguir la integración de los mexicanos dentro de la vida estadounidense en el marco del “sueño americano”. Estas agrupaciones hablan de un mundo sin fronteras y de ciudadanías universales, en vez de exigir la libre determinación de nuestro pueblo y la unidad de México en sus fronteras históricas, lo cual es inaceptable para un verdadero nacionalista.

    ¿Cual es su postura frente al nacionalismo chicano?

    Admiramos la labor social de muchas de estas organizaciones y consideramos a los llamados “chicanos” como miembros del pueblo. Sin embargo, nuestro movimiento difiere de ellos porque el “movimiento chicano” procede del movimiento estadounidense de los derechos civiles de los sesentas. Organizaciones de militantes chicanos como Brown Berets, Mecha y La Raza, entre otros, pretenden conformar un país llamado Aztlán, independiente tanto de México como de Estados Unidos, en los territorios arrebatados por Estados Unidos en 1848, lo cual es inaceptable para nosotros, pues eso es separatismo. Más aún, algunos chicanos separatistas hacen uso de la bandera nacional mexicana y de los símbolos nacionales para atraer nacionalistas mexicanos a sus filas, lo cual es un engaño, pues ellos no se consideran parte de nuestro país. El Frente Nacionalista de México y su red de apoyo, reivindica las fronteras reconocidas por el Tratado Adams-Onís, y propone una solución territorial al conflicto de migración con los Estados Unidos.

    ¿No es iluso y fantasioso el pretender recuperar el territorio robado por Estados Unidos en 1836 y 1948?

    Mas que un asunto de fantasía o realidad, lo consideramos un asunto de dignidad nacional. Bolivia, por ejemplo, cedió a Chile sus costas mediante el Tratado de Ancón después de la Guerra del Pacífico. Sin embargo, los gobiernos bolivianos han sido insistentes en reclamar su salida al mar. Este caso demuestra que es posible repudiar el Tratado de Guadalupe Hidalgo y reemplazar la política oficial de entreguismo con una política de reclamación internacional permanente, conforme al derecho la libre determinación de nuestro pueblo. Somos millones de mexicanos de este y del otro lado del Río Bravo. Si estuviésemos unidos bajo un ideal de grandeza, podríamos aspirar a hacer grandes cosas y seríamos vistos como una gran amenaza para nuestros opresores internacionales.

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    AMLO, próximo Presidente de México

    Ciudad de México
    A 08 de julio del 2018

    Comunicado acerca del triunfo de Andrés Manuel López Obrador

    Este primero de julio, ha sido derrotado en las urnas un modelo económico que ha sumido a nuestro país en la miseria y la dependencia. Tras décadas de incertidumbre y apatía, México contará con un mandatario electo por una amplia mayoría de votos.

    Bajo este contexto, el Frente Nacionalista continuará su lucha a favor de la causa de la soberanía nacional y la independencia de México, conforme a los siguientes puntos.

    • Reforzar los controles en las fronteras para que la migración ilegal no ponga en peligro la paz social.
    • Desactivar la protección a patentes industriales extranjeras, para que haya armadoras de autos y motores mexicanas.
    • Incentivar al pueblo a consumir productos mexicanos e impulsar un ambiente favorable a la renegociación del TLC.
    • Transformar nuestro sistema electoral para terminar con la dictadura de los partidos políticos e implementar gobiernos comunitarios.
    • Eliminar mediante una reforma constitucional la cámara de senadores, la cual es el núcleo más reaccionario de nuestro sistema político.
    • Terminar con los abusos de un sistema de justicia que mantiene a miles de personas en las cárceles por delitos no violentos, sin haber sido juzgados.
    • Establecer la jornada laboral de 36 horas para que el trabajador común que no tiene sindicatos, pueda gozar de una vida familiar.
    • Sanear la imagen de México ante el mundo para fortalecer la amistad internacional.

    Observamos graves incongruencias entre el proyecto anunciado por el mandatario electo y el pasado cuestionable de algunos elementos designados para el próximo gabinete. Sin embargo, también visualizamos oportunidades que deben aprovecharse.

    Ya basta de minorías abusivas e intocables.  Ya basta de conflictos migratorios en nuestras fronteras. Ya basta de iniciativas legislativas destinadas a coartar la libertad de expresión. Ya basta de debates absurdos entre populismos y capitalismos surgidos del fracaso.

    Este es el tiempo de alentar al aprendizaje de las lenguas originarias, de fortalecer la identidad mexicana y dar forma a un tercer camino de prosperidad para todos.

    02 de julio del 2018

    México somos todos.

    México para los MEXICANOS

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    El Manifiesto de Verona

    Poco antes de la guerra, ya existía dentro de las filas del Fascismo italiano, una severa crítica hacia las instituciones gubernamentales, que habían perdido su carácter revolucionario y juvenil, adoptando los modos propios de la democracia burguesa, aliada de la monarquía y los conservadores.

    Mussolini, consciente de la decadencia de su régimen, planeaba ya una revolución desde la revolución. Sin embargo, fue la guerra y no la revolución, lo que devolvió a los italianos el entusiasmo por la grandeza de su patria, la cual se vio truncada por la traición del Rey Victor Manuel y los conservadores.

    No habiendo motivos para conservar alianzas con traidores, la monarquía de la Casa de Saboya fue reemplazada por la República Social Italiana. De igual manera, se creó al Partido Fascista Republicano, que bajo el liderazgo del Duce, rescataba lo mejor de los ideales progresistas del pueblo italiano.

    “NUESTROS PROGRAMAS SON DEFINITIVAMENTE IGUALES A NUESTRAS IDEAS REVOLUCIONARIAS Y ELLAS PERTENECEN A LO QUE EN RÉGIMEN DEMOCRÁTICO SE LLAMA “IZQUIERDA”; NUESTRAS INSTITUCIONES SON UN RESULTADO DIRECTO DE NUESTROS PROGRAMAS Y NUESTRO IDEAL ES EL ESTADO DE TRABAJO. EN ESTE CASO NO PUEDE HABER DUDA: NOSOTROS SOMOS LA CLASE TRABAJADORA EN LUCHA POR LA VIDA Y LA MUERTE, CONTRA EL CAPITALISMO. SOMOS LOS REVOLUCIONARIOS EN BUSCA DE UN NUEVO ORDEN.”

    El Manifiesto de Verona, promulgado el 14 de noviembre de 1943, fue entonces la carta fundacional del renovado Estado italiano. Los 18 puntos del manifiesto fueron los siguientes:

    En materia constitucional y de organización interna:

    1. Se convocará a la Asamblea Constituyente, poder soberano de origen popular, con la cual se declara la abolición de la Monarquía y se condena de manera solemne al último Rey por traidor y desertor. Una vez proclamada la República Social, se nombrará su Jefe.

    2. La Asamblea Constituyente estará integrada por representantes de todas las asociaciones sindicales y circunscripciones administrativas, incluyendo a los representantes de las provincias invadidas u ocupadas, por medio de delegados surgidos de entre los refugiados en el territorio libre.

    Incluirá también la asamblea, las representaciones de los combatientes y de los prisioneros de guerra, además de los repatriados; los italianos en el extranjero, la magistratura, las Universidades o las de cualquier otra corporación o Instituto cuya participación contribuya a hacer de esta Asamblea Constituyente, la síntesis de todos los valores de la nación.

    3. La Constitución republicana deberá asegurar al ciudadano –soldado, trabajador o contribuyente– el derecho al control y la responsabilidad crítica de los actos de la administración pública. Cada cinco años, el ciudadano será llamado a pronunciarse sobre la elección del Jefe de la República.

    Ningún ciudadano, por flagrante delito o por medidas preventivas, podrá permanecer más de siete días detenido, sin la correspondiente orden judicial. Salvo el caso de flagrante delito. Así mismo, para cualquier registro domiciliario será preciso que exista previamente una orden judicial.

    En el ejercicio de sus funciones, la Magistratura actuará con plena independencia.

    4. El resultado de la experiencia electoral vivida en Italia, además de la experiencia parcialmente desfavorable con respecto a los nombramientos rígidos o jerarquizados, hacen necesaria una solución que concilie ambas alternativas. Un sistema mixto (por ejemplo, elección popular de los representantes de la Cámara y elección de ministros por el Jefe de la República y del Gobierno, y, en el Partido, elecciones del Fascio previa ratificación y elección del Directorio por el Duce) parece lo más aconsejable.

    5. La organización competente para la educación del pueblo en los problemas políticos es única. Dentro del Partido, integrado por combatientes y simpatizantes, debe existir un organismo de absoluta pureza política, digno de constituirse en salvaguarda de la idea revolucionaria. No se exigirá una credencial partidaria para ningún empleo o cargo.

    6. La Religión de la República es la Católica, Apóstolica y Romana. Será respetado cualquier otro culto que no se oponga a las leyes.

    7. Se considera extranjeros a las personas pertenecientes a la raza hebrea. Durante esta guerra se les considera como pertenecientes a nacionalidad enemiga.

    En política exterior y diplomacia:

    8. El fin esencial de política exterior debe ser la unidad, la independencia y la integridad territorial de la patria en los límites marítimos y alpinos señalados por la Naturaleza, por el sacrificio de sangre y por la historia, que ahora han sido amenazados por la invasión del enemigo y las promesas hechas por los aliados a los Gobiernos acogidos en Londres. Otra meta esencial consistirá en que se reconozca la existencia de espacios vitales indispensables para un pueblo de 45 millones de habitantes, situados en un área insuficiente para nutrirle.

    Tal política se adoptará, además, para la realización de una comunidad europea, con la federación de todas las naciones que acepten los siguientes principios fundamentales:

    a) Eliminación de las seculares intrigas británicas en nuestro Continente.

    b) Abolición del sistema capitalista interior a la par de la lucha contra las plutocracias en el exterior.

    c) Valorización, en beneficio de los pueblos europeos y autóctonos, de los recursos naturales de África, respetando absolutamente los derechos de aquellos pueblos, especialmente los musulmanes, que, como Egipto, se encuentran civil y nacionalmente organizados.

    En materia de política social:

    9. La base y objeto primordial de la República Social es el trabajo manual, técnico e intelectual en todas sus manifestaciones.

    10. La propiedad privada, fruto del trabajo y del ahorro individual, inherente a la personalidad humana, está garantizada por el Estado. Sin embargo, no puede convertirse en una fuerza disgregadora de la personalidad física y moral de los demás hombres, que también tienen derecho a gozar de los beneficios de su trabajo.

    11. Dentro de la economía nacional, todo aquello que por sus dimensiones o funciones rebase los límites particulares para entrar en la esfera del interés nacional, amerita la intervención del Estado.

    Los servicios públicos, y por consiguiente la producción militar, deben ser regidos por el Estado por medio de entidades paraestatales.

    12. En toda empresa (industrial, privada, paraestatal y estatal), las representaciones de técnicos y obreros cooperarán íntimamente, mediante el conocimiento directo de su gestión, en la tarea de fijar salarios equitativos y en la justa distribución de las utlidades, beneficiando al capital accionista y fomentando la participación de los obreros en dichas ganancias.

    En algunas empresas, esto podrá implantarse concediendo más amplias prerrogativas a las actuales Comisiones de fábrica. En otros casos, se sustituirán los Consejos de Administración por Comités empresariales integrados por técnicos y operarios, con la presencia de un representante del Estado. De igual manera, también puede establecerse una cooperativa parasindical.

    13. En la agricultura, la iniciativa privada estará limitada por la falta de iniciativa. Las tierras ociosas y las propiedades mal administradas podrán ser expropiadas e incluso aparceladas y entregadas a jornaleros en calidad de cultivadores directos, o mediante en cooperativas agrícolas, parasindicales o paraestatales, según se necesite conforme a las necesidades de la economía agrícola.

    Todo está ya previsto por las leyes vigentes, de modo que el Partido y las organizaciones sindicales estarán comprometidas a impulsar su cumplimiento.

    14. A los cultivadores directos, a los artesanos, a los profesionistas y a los artistas, se les reconoce el pleno derecho de explotar sus propias actividades de producción, ya sea individualmente o por familias o grupos, salvo el hecho de que deben entregar la cantidad de productos establecidos por la ley y someterse al control de las tarifas de servicios.

    15. La vivienda no sólo es un derecho de propiedad, sino un derecho a la propiedad. El Partido incluye en su programa la creación de una Institución Nacional de la Vivienda para el pueblo, que absorbiendo el Instituto existente y ampliando hasta el máximo su acción, procurará facilitar la propiedad de casas a las familias de trabajadores de cualquier categoría, ya sea mediante la construcción directa de nuevas viviendas o mediante el gradual rescate de las existentes. El propósito de esta política es garantizar el principio general de arrendamiento para que –una vez reembolsado el capital y pagado el justo interés– pueda otorgarse título de adquisición.

    Como primordial obligación, el Instituto resolverá los problemas que se deriven de las destrucciones ocasionadas por la guerra, incautándose y distribuyendo locales deshabitados y construcciones provisionales.

    16. El trabajador figurará con todos los derechos en el sindicato de su especialidad, sin que esto le impida pasar a otro siempre que cumpla con los requisitos adecuados. Los sindicatos convergen en una única Confederación en la que están comprendidos todos los trabajadores, técnicos y profesionales, con exclusión de los propietarios que no sean dirigentes o técnicos. Se denomina Confederación General del Trabajo, de la Técnica y de las Artes.

    Los empleados en las empresas industriales del  Estado y en los servicios públicos se constituirán en sindicatos como los demás trabajadores. Se declaran vigentes todas las leyes de previsión social instituidas por el Régimen fascista durante los últimos veinte años. La Carta del Trabajo constituye, en cuando a la letra, consagración, y espíritu, un punto inicial de partida hacia una vida futura.

    17. En las presentes circunstancias, el Partido estima inaplazable un reajuste de salarios para los trabajadores, mediante la adopción de mínimos nacionales e inmediatas revisiones locales, sobre todo para los pequeños empleados tanto estatales como privados. Al objeto de evitar que tales medidas no resulten ineficaces y, a la postre, perjudiciales para todos, se procurará, por mediación de analistas económicos, con la amplia ayuda del sistema de previsión y mediante la incautación de negocios que hayan cometido infracciones en el pasado con respecto a la gestión paraestatal o de las cooperativas, que se pueda pagar en víveres a precios justos, una parte del salario.  Sólo así se logrará la estabilización de los precios, de la moneda y el saneamiento del mercado. En cuanto al mercado negro, se pide que los especuladores, al igual que los traidores y los derrotistas, caigan bajo la jurisdicción de los Tribunales extraordinarios y puedan ser condenados a muerte.

    18. Con este preámbulo que antecede a la Asamblea Constituyente, el Partido demuestra, que no sólo que va hacia el pueblo, sino que está con el pueblo.

    Por su parte, el pueblo italiano debe percatarse de que existe un único medio para defender sus conquistas de ayer, hoy y mañana: rechazar la esclavizante invasión de las plutocracias angloamericanas, cuyo objeto es acentuar por todos los medios la angustiosa y mísera vida de los italianos.

    Hay un solo camino para alcanzar todas las metas sociales: combatir, trabajar, vencer.

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    Meade traicionado, como Josefina

    Pepe Meade fue durante el sexenio de Peña Nieto, el funcionario eficiente por excelencia, como lo fue Josefina en el sexenio de Calderón. Sin embargo, en las elecciones del 2012, fui testigo presencial de cómo su gobierno abandonó en la contienda electoral a una de sus partidarias mas leales. Josefina Vazquez Mota no solo fue saboteada por su propio partido sino también repudiada abiertamente por un ex presidente.

    DE ENTRADA ME DIJERON QUE “HABÍA ÓRDENES DE ARRIBA” Y QUE NOS CONCRETÁRAMOS A “DESQUITAR LA CHAMBA”.

    Sin embargo, mis compañeras preferimos obedecer nuestras conciencias y darlo todo en una causa que creíamos justa.

    Al final, gracias al trabajo de cientos de mujeres tamaulipecas, Josefina ganó las elecciones presidenciales en el Estado, imponiéndose a López Obrador y Peña Nieto.

    Aunque nunca me hice militante del PAN, ese día me fui a dormir con un sabor amargo.

    Entendí que las elecciones estaban negociadas y que Felipe Calderón cedió la Presidencia a Peña Nieto como premio por haberlo reconocido como Presidente en el 2006.

    Tiempo después, mi decepción se transformó en indignación cuando Josefina aceptó ser comparsa una vez más para las elecciones del Estado de México.

    En la práctica, a pesar de sus buenas intenciones, Josefina acabó traicionando la confianza de millones de mujeres que alguna vez creímos que ella podía ser nuestra voz en la política.

    SEIS AÑOS DESPUÉS, TODO INDICA QUE ANDRÉS MANUEL AMARRÓ LA PRESIDENCIA UNA VEZ QUE SE COMPROMETIÓ A NO LLEVAR A CABO UNA “CASERÍA DE BRUJAS”.

    El obradorismo ha llegado al quite para desactivar un posible estallido social con ayudas sociales de la misma forma en que Peña Nieto llegó para calmar un país convulsionado por la violencia del narco.

    Pero si de algun estamos seguros es que ninguno de los priistas duros de siempre son como Josefina. Osorio Chong y Manlio Fabio Beltrones jamás hubiesen aceptado un papel tan humillante. Son viejos lobos de mar a los cuales Peña Nieto jamás hubiese podido saltarse así como así.

    EL GOBIERNO NECESITABA UN CANDIDATO EXTERNO PARA PODER MANIOBRAR.

    Realmente es triste y decepcionante que Pepe Meade, un funcionario apolítico y con buen carisma, haya tirado a la basura su carrera en el sector público a cambio de convertirse en un “tonto útil”.

    Sin embargo, lo que mas debería de preocuparnos es que Osorio Chong y compañía, se hayan hecho a un lado sin haber peleado, tal como si nada hubiera pasado, aún desde que Meade fue “destapado”.

    No es mera coincidencia que MORENA haya retacado las listas con personajes grises y desangelados en buena parte de las candidaturas locales y parlamentarias, donde el PRI ha presentado políticos consolidados y de gran peso regional.

    El PRI nunca pierde. Andres Manuel ha llegado como la figura providencial que aportará un poco de oxígeno a este sistema desprestigiado, sepultando en los recuerdos su campaña ultranacionalista del 2006.”

    No es mera coincidencia que MORENA haya retacado las listas con personajes grises y desangelados en buena parte de las candidaturas locales y parlamentarias, donde el PRI ha presentado políticos consolidados y de gran peso regional.

    El partido de los burócratas se retira temporalmente de la Presidencia para mantenerse firme en el Congreso de la Unión, conservar los Estados de la República y asegurar la permanencia de sus miles de trabajadores en la administración pública.

    No debemos tener dudas al respecto, el enemigo a vencer son los sectores “regeneracionistas” del régimen podrido, aquellos que prometen cambios que jamás llegarán, los que secuestran una causa justa para desactivarla. Sean de derecha o la izquierda, los miembros de la clase política son el cáncer de nuestra patria.

    Mónica Garza

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    Ricardo Anaya, sabotajes y traiciones

    Ricardo Anaya es ahora candidato presidencial. De hecho ha logrado, en unos cuantos años, descabezar a los dos partidos “históricos” de la oposición mexicana y dejar fuera a prácticamente todos sus dirigentes.

    Como muchos jóvenes deseosos de probar las mieles de la alta política, Anaya inició su carrera en el PRI. Esto no debe sorprender a nadie, ya que el PRI es el partido de los tecnócratas: nada de ideología y mucha administración. Sin embargo, fue en el PAN donde Anaya logró encumbrarse vertiginosamente.

    A diferencia del PRI, el PRD y el PAN eran partidos con fuerte carga ideológica, la izquierda y la derecha, el agua y el aceite.

    Dada la necesidad de una renovación generacional de la política, lo cual era compartido por muchas personas en el PAN, los viejos panistas doctrinarios, ya muy golpeados desde tiempos de Fox, se retiraron a sus casas. Lo mismo hizo Cuauhtémoc Cárdenas, cuyas últimas iniciativas fuera de la política, no tuvieron el menor éxito.

    Anaya aprovechó desde el principio el alejamiento de los viejos panistas y perredistas para conformar un sólido grupo de políticos jóvenes, administradores que al igual que él, ya no tenían muchos vínculos con las ideologías y luchas de antaño.

    Tras varios años de trabajo político, los resultados son los siguientes:

    1. La guerra psicológica de alianzas confusas y cambiantes implementada por Anaya, sepultó a casi todos los personajes que alguna vez tuvieron peso en el PAN y en sus gobiernos, desde Cordero hasta Josefina, los norteños y los empresarios. Todos se hicieron a un lado.

    2. A pesar de que Margarita Zavala tenía el respaldo de muchos ex funcionarios, el constante cabildeo de Anaya en los gobiernos estatales y la administración pública, aniquiló políticamente al calderonismo.

    3. Al convertirse en la nueva cara de la socialdemocracia, las corrientes principales del PRD se unieron a él de manera voluntaria y sin la menor resistencia, en parte gracias a su desprestigio como gobierno en la CDMX (poco importan los escándalos personales de Anaya, dada la imagen del PRD en la CDMX).

    4. Por si fuera poco, Anaya y su equipo conformaron en tiempo record, toda una red de empresas, negocios y contratos oscuros al amparo del poder político, que hoy son la causa de los mas recientes escándalos. Ni si quiera Salinas de Gortari lo hubiese logrado tan rápido.

    A diferencia del PRI, que ha sobrevivido como una coalición fuerte de burócratas con inmenso poder en cada uno de los estados del país, el PAN y el PRD no tienen presencia nacional. El PRD no existe en el norte del país así como en PAN no existe en Guerrero o en Tabasco, por ejemplo. Ni el PAN ni el PRD se acoplaron al modelo corporativista sindical y campesino que garantiza al PRI su existencia.

    Panistas y perredistas saben que no existen más como partidos ni como corrientes de opinión. Solo la tutela de Anaya y la construcción de un bloque liberal unido, que combina el libre mercado con los derechos de las “minorías”, les permitirá sobrevivir al 2018.

    Hay que darle crédito a Ricardo Anaya.

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    Los intelectuales contra México

    Desde que Donald Trump obtuvo la Presidencia de los Estados Unidos, los sobrevivientes del rancio grupo de intelectuales del régimen encabezados por personas como Enrique Krauze, Denisse Dresser y Elena Poniatowska, llamaron a “fortalecer al nacionalismo” ante los embates de Donald Trump.

    Sin embargo, si analizamos cautelosamente la conducta de ellos y de sus compañeros fallecidos como Carlos Monsiváis y Carlos Fuentes, surge la siguiente pregunta. ¿Qué clase de nacionalismo o sentimiento de orgullo mexicano puede inspirar este grupo de fantoches que no ha hecho otra cosa que atizarnos con mentiras históricas e ideas cosmopolitas? ¿Qué ejemplo podemos tomar de aquellos que plagian contenidos de otros autores para “coronarse” frente a la sociedad moderna?

    Lo único real aquí es que los intelectuales del gobierno utilizan la palabra “nacionalismo” para referirse a una forma de un “patriotismo cívico” de primaria federal con un claro carácter oficialista. Y es que en efecto, para un patriota liberal, la nacionalidad es solo un contrato entre individuos que ha desarrollado una cultura,  un estatus legal determinado por el lugar de nacimiento o por una declaración de las instituciones gubernamentales.

    En efecto, en la mente de estas personas, es mexicano cualquiera que tenga una carta de naturalización o haya nacido en México, pues “así lo dice un papel” siempre que haya sido firmado en la oficina de un burócrata. En realidad, es este “patriotismo cívico” el que ha hecho de la patria mexicana un oasis para extranjeros itinerantes que solo están de paso y no tienen intención de hacer su vida en México. En muchos casos, sus descendientes son leales a los países de sus padres.

    Entendiendo que el alma nacional no solo reside en el suelo que se pisa ni en un pedazo de papel, sino también en la sangre y esencialmente en el espíritu, este “patriotismo cívico” es enemigo de la nacionalidad por propia naturaleza. Sin embargo, también existen alternativas racistas que desvalorizan el concepto de “nacionalidad” reduciéndolo solamente al “color” de la sangre que corre por nuestras venas. El racismo, al reducir la identidad nacional a una cuestión meramente biológica y mecánica, debe ser descartado como opción, pues en la práctica es igual de materialista que el patriotismo “cívico” al cual dice combatir.

    La toltequidad, los preceptos mexicanistas y otros antecedentes de identidad regional, nacional e hispanoamericana que enriquecen nuestra forma de ver las cosas, constituyen un camino libre de racismo para la nacionalización del pueblo, pues reconocen a México como una nación pluricultural, pero sustentada en una pluriculturalidad identitaria, que nada tiene que ver con el banal multiculturalismo de nuestro tiempo.

    Fieles al ideal socialista nacional y a los postulados iturbidistas de unidad plural, el frente conforma una minoría idealista destinada a restablecer la antigua grandeza del Anáhuac.

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    Estado Laico o “Pueblo Laico”

     

    En mas de una ocasión, se ha catalogado al Frente Nacionalista de México como partidario de grupos religiosos, lo cual solo es verdad en el sentido de que la mayoría de nuestros miembros somos creyentes en una u otra religión. Sin embargo, es mentira en el sentido de que no avalamos ninguna forma de supremacía religiosa,.

    En el caso particular del cristianismo, aún reconociendo su importancia, las traiciones del Vaticano a sus feligreses mexicanos a lo largo de la historia (como en el caso de la Guerra Cristera, por ejemplo) nos dan a entender que una jerarquía religiosa es vulnerable a agendas políticas e intrigas internacionales.

    A pesar de las conquistas en materia de tolerancia religiosa, una vez conseguida la separación Iglesia-Estado, los grupos de presión anti-religiosos pretenden lanzarse mucho mas allá, exigiendo que se eliminen completamente los preceptos morales y religiosos, no solo en cuanto a la vida pública sino también en lo que respecta a la cultura, las tradiciones y la convivencia.

    Los antiguos mexicanos con ancestral sabiduría, consideraban a la mente humana como el reflejo de un universo cuyo principio creador se revelaba solo a través de la creación, mediante fenómenos naturales o astronómicos que podían tener una representación personal, ayudando así al ser humano a entender mejor sus emociones.

    La tierra, la naturaleza y la espiritualidad son de hecho parte de un todo. Eliminar la fe de la vida del pueblo representa una degradación de la naturaleza humana.

    Por mas que el ateísmo y la irreligiosidad parezcan opciones progresistas que salvarán a la humanidad de todos los males que la aquejan por culpa de las religiones, la realidad es que ni el ateísmo ni la irreligiosidad han logrado resolver uno solo de ellos.

    En la práctica, ningún sistema político antirreligioso se ha caracterizado jamás por ser un baluarte de paz y tolerancia. Mas aún, han sido causa de guerras, han destruido culturas y han arruinado sociedades al por mayor. La Revolución Francesa, la Revolución Rusa, la Revolución Mexicana y la “Revolución Consumista” de la actualidad, son un claro ejemplo de ello.

    Aún respetando el derecho de los ateos y los agnósticos a no creer en una u otra creencia, los nacionalistas consideramos que es mucho mejor “creer en algo”, ya que ninguna civilización grandiosa fue construida jamás en base a la negación de la metafísica y la espiritualidad.

    Hoy en día, los cultos sangrientos, la charlatanería, el comercio de la fe y la intromisión del gobierno en temas como el matrimonio y la vida familiar, que ya han sido ancestralmente legislados por la ley natural, es un riesgo para el ejercicio libre de la libertad religiosa en nuestro país. La aconfesionalidad y el carácter laico del Estado no tiene nada que ver con la idea de hacer del pueblo un “pueblo laico” sin convicciones religiosas.

    Por eso es necesaria la regulación financiera de las asociaciones religiosas, siendo también inaceptable la falta de solidaridad nacional a cargo de algunas minorías extrañas, que disfrazan su notorio separatismo cultural y su evidente actitud de supremacía racial bajo la fachada de una “confesión religiosa”.

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    Identidad de Género

    Para nadie es un secreto que vivimos en una sociedad hipersexualizada, donde el placer físico y sensorial obtenido a costa de todo, resulta para muchas personas, el único camino hacia la felicidad en una época dominada por el ocio, el estrés y el aburrimiento.

    Es en este contexto, mas que un grupo de “mojigatos”, los nacionalistas somos hombres y mujeres que aspiramos a construir una sociedad donde el juego, el arte, la cultura y el deporte (y no el sexo) sean el medio aceptado para el entretenimiento y la convivencia con otras personas del entorno.

    De aquí se desprende que la orientación sexual de alguien, entendida como un asunto íntimo y personal, no debe ser motivo para la discriminación o el odio, ni debe constituir una “etiqueta” para nadie, pues con excepción de la prostitución u otras prácticas sexuales que inciden en asuntos de salud o seguridad pública, no es adecuado que el Estado legisle la vida íntima de nadie.

    Sin embargo, si se considera a la sexualidad como un asunto íntimo, tampoco debe tener esta ningún papel público en la vida política del país, y es aquí donde debemos plantar cara a los postulados radicales del movimiento LGBT, que frecuentemente recurre a la violencia, la estridencia y la obscenidad para imponer su agenda minoritaria a todo el pueblo.

    En efecto, la creciente radicalización del activismo LGBT ha logrado que un gran número de homosexuales, haya replanteado su participación una vez que la ideología de género, el odio antirreligioso, la alteración del concepto de familia y la mentira del transexualismo, tema que hoy nos atañe, han desvirtuado los objetivos esenciales del movimiento gay.

    Para el transexualismo, el sexo con el cual nacemos, ya sea masculino o femenino, es solo una apariencia genital o física, completamente desvinculada del “género”, que para estas personas no es sino la manera en que un individuo se identifica a si mismo. Conforme a los defensores del transexualismo, un hombre con genitales masculinos debe ser considerado como mujer si su mente le dicta que es una mujer y no un hombre, por mas que la realidad demuestre lo contrario.

    Sin embargo, y aunque hoy se habla mucho de la “identidad de género”, en los seres humanos, el sexo masculino o femenino está determinado por los cromosomas e inscrito en todas las células del cuerpo. No hay género sino sexo, siendo este una realidad biológica que no se puede alterar con cirugías ni con hormonas.

    El hecho de que esta corriente pretenda ahora refugiarse en la idea de la no discriminación para que se modifiquen sus actas de nacimiento y se sancione a todo aquel que se niegue a una mujer como un hombre o a un hombre como una mujer, constituye un atentado contra la lógica mas fundamental.

    No obstante, resulta mucho mas grave que en aras de un provecho económico, un creciente número de médicos ahora se especialice en cirugías de mutilación genital y tratamientos hormonales para cambiar la apariencia externa de estos individuos en lo que constituye un falseamiento burdo de la ciencia.

    Queda además como agravante, que a diferencia de la comunidad gay, estas personas se dedican principalmente al comercio sexual, quedando expuestas al mundo de las drogas, al contagio de diversas enfermedades y a la brutalidad de las calles, pues es la violencia callejera (y no la transfobia), lo que ha matado a decenas de trabajadores sexuales en los últimos años.

    El activismo agresivo a cargo de grupos de presión que se refugian en la idea de la “no discriminación” para complacer los deseos de una minoría, representa una afrenta a los derechos nacionales del pueblo, sobre todo cuando se pretende alterar un hecho biológico mediante una declaratoria emitida en un pedazo de papel.

    A menos de que se abroguen diversos convenios internacionales que el gobierno mexicano ha venido firmando desde la última década, no hay mucho que podamos hacer, pues para colmo de males, se ha dejado de considerar mundialmente a la “disforia de género” como una enfermedad mental.

    Este es un tema de salud colectiva y soberanía nacional donde la salud de las próximas generaciones, independientemente de la orientación sexual de cada persona, está en gravísimo riesgo.

    ¡Despierta México!

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    Neonazis pandilleros

    NEONAZIS. Este es uno de los calificativos frecuentemente usados para referirse a prácticamente todo movimiento de índole nacionalista e identitario alrededor del mundo, que aunque bien puede traducirse como “nuevos nazis”, no se acerca en nada a la realidad.

    En la vida real, la palabra “neonazi” es un término despectivo que se utiliza en el vocabulario moderno para describir a “tribus urbanas” violentas dedicadas al vandalismo callejero en las grandes ciudades de Estados Unidos y Europa, las cuales no tienen nada que ver con nuestro nacionalismo mexicanista (ni mucho menos con el antiguo Partido Obrero Nacionalsocialista Alemán).

    Los militantes del Frente Nacionalista de México no nos identificamos en modo alguno con el estereotipo cinematográfico del pandillero inadaptado que golpea afroamericanos en los barrios bajos de Estados Unidos, inmortalizado por Edward Norton, que interpretó a Derek en la película “Historia Americana X”, retratando a los neonazis de la supremacía blanca como un segmento urbano dañado por el resentimiento.

    Nosotros no nos consideramos una pandilla de inadaptados que se alcoholizan en fiestas callejeras, sino un movimiento ideológico de participación popular con un proyecto de nación que no cuadra en modo alguno con la etiqueta de “neonazi”.

    Además, para haber neonazis debe haber antes nazis y estos jamás existieron. En efecto, la palabra “nazi” no es sino una abreviatura burlesca empleada por la derecha alemana para desacreditar a los seguidores obreros de Adolfo Hitler antes de la Segunda Guerra Mundial, a los cuales tachaban de “proles” e “incultos”.

    El uso de ese calificativo por parte de la izquierda moderna, no hace sino confirmar la naturaleza revolucionaria y proletaria del hitlerismo (y por ende del Fascismo italiano), dos movimientos que unieron el concepto de patria con el de justicia social en una época donde ambas cosas eran opuestas.

    El frente reconoce en estos movimientos un antecedente válido para la época actual. No obstante, no utilizamos imágenes o símbolos extranjeros, ya que somos herederos de grandes culturas, tenemos una historia rica en símbolos identitarios que nos permiten conformar un movimiento mexicanista y pluricultural (no “multiculturalista”) completamente incompatible con la indisciplina, los vicios y el uso de la fuerza bruta.

    Al analizar las propuestas progresistas del Fascismo, sobre todo en los años de la República Social Italiana, resulta absurdo que en el mundo de hoy, cualquier gobierno autoritario (ya sea el de Videla, Pinochet, Felipe Calderón, Nicolás Maduro o Donald Trump) sea catalogado como “Fascista”, poniendo esta palabra como sinónimo de fuerza policial y represión política.

    Utilizar correctamente los conceptos es esencial para todo aquel que pretenda hablar de política de manera imparcial.

    Dicho sea de paso, nosotros no somos políticos, no nos interesan las bajezas del mundo democrático. La construcción de un hombre nuevo no depende de unas elecciones, ni de un adjetivo en la boca de algún fantoche. No todo autoritarismo es “fascista”, ni todo nacionalismo es por ende autoritario.

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